El futuro de la relación económica entre México y Estados Unidos

La relación económica y comercial entre México y Estados Unidos pasa por un momento importante. Hemos avanzado en la implementación del tratado regional y en la recuperación de la producción tras los efectos de la pandemia de COVID-19.

 

En ambos lados de la frontera, el intercambio comercial y el flujo de las inversiones generan millones de empleos. México se mantiene como un destino atractivo para la industria, ya que el 50.8 % del total de la Inversión Extranjera Directa (IED) proviene de Estados Unidos.[1] Además, nuestro país continúa en el camino para consolidarse como su principal socio comercial, con un intercambio de bienes que, de enero a julio de 2021, creció un 29 %, en comparación con el mismo periodo de 2020, y ascendió a 375,538 millones de dólares, con lo cual superó los niveles de 2019, previos a la pandemia.

 

Estos datos muestran cómo la demanda de bienes y servicios continúa recuperándose. El crecimiento en el comercio refuerza la estimación de que la economía crecerá al menos un 6 % este año.[2]

 

El comercio automotriz detrás del buen desempeño económico

Un tema central detrás de la reactivación económica es el intercambio comercial en el sector automotriz. Durante el primer semestre de 2021, las importaciones de Estados Unidos provenientes de México en producción de automóviles sumaron 47,143 millones de dólares, un crecimiento del 41.5 % anual, con respecto al 2020.[3]

 

A su vez, las autopartes enviadas desde México han mostrado una expansión sin precedente. En los primeros cuatro meses del año en curso, nuestra nación exportó 8,859 millones de dólares de piezas para autos al mercado estadounidense, un 27.5% más que lo reportado en el mismo lapso del año pasado; se trata del mayor incremento en el sector desde 2010, cuando creció un 68.3 %, como resultado de la reactivación económica tras la crisis de 2009.[4]

 

La recuperación del comercio en el sector automotriz tiene que ver con la resiliencia de las empresas mexicanas y la profunda integración de las cadenas productivas en ese ámbito. También está estrechamente vinculada con las ventajas que ofrece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para mantener el comercio libre de aranceles entre los socios norteamericanos, dando así una ventaja competitiva a la región. Ésta fue una de las principales motivaciones que llevaron a la aprobación por parte del Senado de la República del tratado y su protocolo modificatorio en junio y diciembre de 2019, respectivamente.[5]

 

 

Sin embargo, a dos años de su entrada en vigor y como resultado del proceso de implementación de sus diversas disposiciones, han surgido algunas diferencias, específicamente en lo referente a la interpretación de las reglas de origen para el sector automotriz. Hay que recordar que la regla para vehículos de pasajeros y camiones ligeros establece, entre otros requisitos, que para ser originario de la región y gozar de las preferencias comerciales del tratado, sus partes esenciales (core parts) deben cumplir con un Valor de Contenido Regional (VCR) del 75 %, a partir del 1 de julio de 2023.[6] Esto significa que los componentes se deberán fabricar en la región en esa proporción. El 25 % restante podrá ser completado con partes provenientes de cualquier otro lugar del mundo. Acertadamente, el propósito es impulsar la productividad en los tres países.[7] Por ahora el VCR es del 69 %.[8]

 

El T-MEC permite que el cálculo del VCR de las partes esenciales considere cada una en lo individual, o bien, admite aplicar una metodología denominada super corecon la que se puede tomar en cuenta el conjunto de las partes como unidad. Sin embargo, las diferencias en la interpretación surgen a partir de que México sostiene que, una vez que una parte esencial cumple con el VCR requerido, puede ser asumida como totalmente originaria (al 100 %) para efectos del cálculo del VCR del vehículo (con todas las partes ensambladas) y, de esta manera, gozar de las preferencias comerciales del tratado.[9]

 

Por el contrario, Estados Unidos considera que, para efectos del cálculo del VCR del vehículo, deberá reflejarse el porcentaje específico de cada parte esencial, sin posibilidad de considerarla como 100 % originaria. La postura de la Unión Americana es más restrictiva y podría afectar significativamente a los productores mexicanos del sector, que en los últimos dos años han trabajado para reajustar sus procesos de proveeduría, a fin de cumplir con lo establecido en el T-MEC. Cambiar la interpretación sería más costoso para las empresas y generaría afectaciones importantes en los flujos comerciales bilaterales.[10]

 

A raíz de las discrepancias, el 20 de agosto de este año, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Economía, solicitó formalmente el inicio de consultas con el Gobierno estadounidense, de conformidad con el Capítulo sobre Solución de Controversias del T-MEC. El objetivo es ponerse de acuerdo con la interpretación de las reglas de origen para el sector automotriz.[11]

 

Al compartir la misma posición que México, el 26 de agosto el Gobierno de Canadá anunció que participará en las consultas solicitadas a Estados Unidos. El interés de aquella nación responde a las preocupaciones respecto al impacto que la interpretación estadounidense sobre la regla de origen podría tener en el comercio. Con la decisión canadiense se fortalece la posición de México en el proceso que viene.

 

Las consultas se deberán celebrar, a más tardar, 30 días después de la solicitud efectuada por México, es decir, el próximo 20 de septiembre. Las partes habrán de llegar a un arreglo 75 días posteriores a la realización de las consultas. De no ser el caso, tanto México como Canadá podrán solicitar el establecimiento de un panel para dirimir la disputa. Es preciso señalar que las decisiones de los paneles son obligatorias. Ante un escenario en que se determine que la interpretación de Estados Unidos no cumple con el T-MEC y éste no acate la decisión, no sólo se pondría en riesgo el éxito del acuerdo, también México podría adoptar represalias comerciales, tal y como está previsto en el tratado.[12] No obstante, el Gobierno de nuestro país siempre buscará privilegiar el diálogo.

 

 

Reactivación del DEAN: un punto de inflexión en la relación económica bilateral

Un hito en la relación entre México y Estados Unidos es la reactivación del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), que tuvo lugar el 9 de septiembre en la ciudad de Washington, D. C., y que forma el marco institucional idóneo para acordar acciones y estrategias que impulsen el crecimiento económico de Norteamérica, generen empleos, promuevan el desarrollo y contribuyan a reducir la pobreza en la región.[13]

 

Un punto de coincidencia es que los gobiernos deben caminar para construir juntos una región más integrada y competitiva. Para ello, se estableció un Grupo de Trabajo Bilateral en Cadenas de Suministro, que identifique áreas de complementariedad, a fin de mantener su correcto funcionamiento ante posibles disrupciones, incrementar la competitividad regional y reducir vulnerabilidades en sectores críticos, entre otros aspectos.[14]

 

Asimismo, se coincidió en la importancia de promover el desarrollo económico, social y sustentable en el sur de México y América Central. Con ese fin, Estados Unidos brindará cooperación técnica para atender las causas estructurales de la emigración en el norte de Centroamérica. Se trata de uno de los temas que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto en el centro de la agenda bilateral. En apoyo a este esfuerzo, las agencias estadounidenses ayudarán a fortalecer las cadenas de valor en esa región.[15]

 

En este mismo sentido, un tema complementario y prioritario para México es invertir en la gente. En el encuentro, las delegaciones acordaron apoyar a las Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) e incorporarlas en las cadenas regionales de valor, lo que permitirá llevar los beneficios del comercio a más personas.[16] En nuestro país, el 79 % de los empleos dependen de las pymes, así que este punto es fundamental.[17]

 

 

Igualmente, se convino realizar un esfuerzo para fortalecer las habilidades competitivas de las trabajadoras y los trabajadores de los dos países, a fin de responder a las necesidades que demanda el mercado laboral regional y, con ello, generar más y mejores oportunidades de empleo. La propuesta del presidente de México para promover el otorgamiento de visas de empleo temporales responde a tal necesidad, ya que permitirá crear un marco más propicio para la movilidad de trabajo en la región.

 

Otra cuestión central tiene que ver con asegurar las herramientas para la prosperidad futura.

 

Para ello, se acordó centrar los esfuerzos en mitigar las amenazas cibernéticas de las cadenas de suministro y mejorar el flujo de datos entre México y Estados Unidos. Tanto en éste como en los otros objetivos, la colaboración con el sector privado será indispensable, para que avance la agenda resultante del diálogo.

 

Es de reconocer la voluntad de la iniciativa privada nacional, representada en el sector mexicano del llamado CEO Dialogue,[18] para trabajar en los temas establecidos en la agenda.[19] En una reunión con personas funcionarias del Gobierno de México posterior al DEAN confirmaron su compromiso en este sentido.[20]

 

Indudablemente, la reactivación del DEAN es reflejo de la buena vecindad entre ambos países y el interés que existe para crear un futuro común más próspero. Dar continuidad a los trabajos en el marco de este mecanismo deberá ser una tarea cotidiana, y complementa los esfuerzos que México, Estados Unidos y Canadá llevan a cabo en el marco del T-MEC para impulsar el comercio intrarregional y fortalecer la competitividad de América del Norte. Desde el Senado de la República acompañaremos el trabajo del Ejecutivo y del sector empresarial, en aras de avanzar en la implementación de las prioridades económicas de México.

 

ricardomonreala@yahoo.com.mx

Twitter y Facebook: @RicardoMonrealA

 

Fuentes

[1] Cantú, C. (16 de agosto de 2021). “Crece inversión extranjera levemente en primer semestre de 2021”. El Financiero. https://bit.ly/3C63xmZ

[2] Oficina del Censo de Estados Unidos. (2021). “US International Trade Data. Trade in Goods with Mexico”. https://bit.ly/2X9vzhY

[3] Secretaría de Economía. (Agosto de 2021). Junio 2021. Monitor Comercial T-MEC. Boletín de análisis económico y comercial, núm. 7. Gobierno de México. https://bit.ly/3nmlOIl

[4] Sánchez, A. (19 de julio de 2021). “T-MEC: México tiene récord histórico de exportación de autopartes”. El Financierohttps://bit.ly/3C22G6F

[5] Senado de la República. (12 de diciembre de 2019). “Aprueba Senado Protocolo Modificatorio del T-MEC”. https://bit.ly/3A2Aq3p

[6] En virtud del T-MEC, son consideradas como partes esenciales el motor; chasis y carrocería; caja de transmisión; eje; suspensión; sistema de dirección, y batería.

[7] Rodríguez, I. (26 de julio de 2021). “Las 4 claves de la nueva polémica entre México y EU por las reglas automotrices”. Expansiónhttps://bit.ly/2X7vf3B

[8] A partir de la entrada en vigor del T-MEC, las armadoras tienen tres años para ajustar sus cadenas de suministro: en el primer año de operación, con el tratado debieron acreditar un 66 % de contenido regional. Al segundo año, en el cual nos encontramos actualmente, el nivel mínimo es del 69 %, mientras que para el tercer año será del 75 %. Aquellas empresas que no logren cumplir con la nueva regla de origen podrán solicitar un periodo adicional de dos años, bajo el denominado régimen alternativo adicional.

[9] Secretaría de Economía. (22 de agosto de 2021). “México solicita el inicio de Consultas al amparo del mecanismo general de solución de controversias del T-MEC”. [Comunicado de Prensa]. Gobierno de México. https://bit.ly/3Agw60B

[10] Martin, E. and Laing K. (16 de julio de 2021). “U.S. Clashes with Mexico, Canada on Car Rules in USMCA Risk”. Bloomberghttps://bloom.bg/3yZcg8p

[11] Secretaría de Economía. (22 de agosto de 2021).

[12] Secretaría de Economía. (22 de agosto de 2021).

[13] Secretaría de Relaciones Exteriores. (9 de septiembre de 2021). “Reactivación del Diálogo Económico de Alto Nivel entre México y Estados Unidos”. [Comunicado de Prensa]. Gobierno de México. https://bit.ly/3Agu7JH

[14] Secretaría de Relaciones Exteriores. (9 de septiembre de 2021).

[15] Secretaría de Relaciones Exteriores. (9 de septiembre de 2021).

[16] Secretaría de Relaciones Exteriores. (9 de septiembre de 2021).

[17] Salazar Aznar, A. (20 de abril de 2021). “Las PyMES: el motor en espera de vacunación”. El Financiero. https://bit.ly/3A6nk5c

[18] Dentro del DEAN, el CEO Dialogue México-Estados Unidos funge como el vehículo del sector privado de ambos países.

[19] Secretaría de Relaciones Exteriores. (9 de septiembre de 2021). “El canciller Ebrard promueve en Washington inversión y negocios para México”. [Comunicado de Prensa]. Gobierno de México. https://bit.ly/3jZRP6Y

[20] Consejo Coordinador Empresarial [@cceoficialmx]. (9 de septiembre de 2021). Posterior al Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), en reunión con @SRE_mx y @SE_mx el sector privado, a través del US-Mexico CEO Dialogue, reiteró su compromiso de avanzar en los 4 pilares del #DEAN [Tuit]. Twitter. https://bit.ly/3C2zqNe

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Ricardo Monreal

El doctor en Derecho, Ricardo Monreal Ávila, nació el 19 de septiembre de 1960 en Plateros, Zacatecas, en el seno de una familia de catorce hijos.

Estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Zacatecas y luego cursó estudios de maestría y doctorado en Derecho Constitucional y Administrativo en la Universidad Nacional Autónoma de México.

En 1975 comienza su trayectoria política militando en las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), allí ocupó varios cargos: fue coordinador nacional de la Defensa Jurídica del Voto en la Secretaría de elecciones de la dirigencia nacional; presidió el Comité Directivo Estatal de Zacatecas y, posteriormente, fue secretario de Acción Política de la Confederación Nacional Campesina. En éste periodo de militancia participó en el Congreso de la Unión, fue diputado federal dos veces (1988-1991 y 1997-1998) y llegó al puesto de senador (1991-1997).

En 1998, Monreal Ávila abandona al PRI para unirse a las filas del PRD y contender, ese mismo año, a la gobernación del estado de Zacatecas.

Fue diputado federal en tres periodos: de 1988 a 1991 y de 1997 a 1998 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y entre 2012 y 2015 por Movimiento Ciudadano y por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Cumplió labores como senador en dos periodos, de 1991 a 1997 y de 2006 a 2012 por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el  Partido del Trabajo (PT).

Ahora por tercera ocasión es Senador de la República y coordinador de la fracción parlamentaria de Morena.