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Diputados aprueban reformas secundarias en materia educativa

La primera de las tres leyes que se avaló fue la Ley General de Educación y se abrogó la Ley General de Infraestructura Educativa

Entre toma de tribuna, presiones de Morena, presiones del PAN, –contra la presidenta de la Mesa Directiva–, la suspensión momentánea de la sesión y de gritos e insultos, la mayoría en la Cámara de Diputados aprobó las reformas secundarias en materia educativa.

La primera de las tres leyes que se avaló fue la Ley General de Educación y se abrogó la Ley General de Infraestructura Educativa logrando 288 votos a favor y 129 en contra.

Para llegar a la primera votación, la presidenta de la Mesa Directiva, la panista Laura Rojas fue sometida a hora y media de presión, principalmente por su propio partido, el PAN que la llevó al límite tomándole la tribuna con la exigencia de que se decretara un receso.

“Nos vamos a quedar en esta tribuna hasta que el dictamen regrese a comisiones”, advirtió el panista Jorge Luis Preciado, luego de que cerca de 150 diputados de PAN, PRI, PRD y MC, lo arroparon tomando la tribuna.

Prudente, Laura Rojas le pedía que concluyera lo que implicaba el abandono de la tribuna. Pero no lo hizo.

“Nadie se mueve de esta tribuna hasta que se reponga el procedimiento”, fue la respuesta de Preciado.

Iniciaba la discusión de la primera moción suspensiva presentada por el PAN para que los dictámenes se regresaran a comisión de Educación por considerar ilegal la sesión ocurrida la tarde noche del miércoles, día en que se aprobaron 22 votos a favor y 7 en contra los tres dictámenes.

“Concluya por favor”, pidió Rojas.

“Sólo tengan un poquito de paciencia”, insistió Preciado.

“¿Ha concluido, diputado Preciado?”, insistió la diputada presidenta.

Luego vino la advertencia del PAN: “Presidenta, no nos moveremos de la tribuna hasta que se revise el dictamen conforme al proceso que marca nuestra Ley Orgánica y nuestro Reglamento”.

Para salvar la situación, el morenista Pablo Gómez pidió desde su curul que se sometiera a votación la moción suspensiva del panista Preciado.

Pero la secretaria en turno, la petista Maribel Martínez Ruiz no podía pedir la votación, las legisladoras panistas le arrebataban en micrófono.

“Consulte la Secretaría a la asamblea, en votación económica, si es de admitirse… Orden, por favor, compañera. ¡Orden, orden!”.

“En votación económica se pregunta si se toma…”, decía la petista a quien de nuevo le arrebataron el micrófono.

“Diputada, no puede obstruir el transcurso de la sesión, diputada. No puede obstruir el ejercicio de las funciones”, insistió Laura Rojas, quien en todo momento mantuvo la prudencia.

El morenista Pablo Gómez ofreció una salida: trasladar la secretaria a una curul de Morena para que siguiera la sesión:

“Queremos invitarla, ciudadana presidenta, que frente a esta agresión que yo consideraría ya de carácter personal, independientemente de la majadería, le ofrecemos que la secretaria, la que considere usted y la que esté actuando en los turnos de la Secretaría, pueda hacer la interlocución con la presidencia desde este lugar”.

Fue ignorado por la presidenta.

Llegó luego Antonio Ortega del PRD, le siguió Kehila Abigail Ku Escalante de MC, ambos demandaron moción suspensiva y adelantaban: “Seguimos en la exigencia, presidenta, de que se reponga el proceso que ha sido violentado, y aquí permaneceremos hasta que eso suceda”.

La priista Mariana Rodríguez Mier y Terán también pidió moción suspensiva, igualmente se desechó. A partir de ahí empezó el reclamo de panista quienes demandaban un receso. La primera fue la panista Marcela Peimbert, le siguió la priista Cynthia López y remató Jorge Luis Preciado, todos sostenían que no había las condiciones.

Mientras la diputada presidenta seguía llamando al orden: ¡orden, orden!

“Por ningún motivo vamos a aceptar un receso”, respondió Mario Delgado desde su tribuna, y añadió:  “Respetamos el derecho de los compañeros diputados y diputadas a manifestarse, si quieren quedarse en la tribuna, adelante, pero le pido que no se detenga esta discusión”.

El PAN no paraba en su camino al boicot, a lograr suspender la reunión: “¡Receso, receso, receso!”, demandaban los panistas negándose a desalojar la tribuna mientras desplegaban una gran pancarta que decía: “Alto a sacrificar el futuro de las niñas, niños y jóvenes”. “Sin educación de calidad no hay futuro”.

Había pasado hora y media de la toma de tribuna y los diputados aún no entraban al fondo de las leyes, sin embargo, los jaloneos por parte del PAN seguían así como la demanda de los morenistas y petistas que pedían a la presidenta llamara al orden, y no solo eso, que garantizara la integridad de las secretarias de la mesa directiva.

“Le pido que garantice usted la integridad institucional, personal de las secretarias de la Mesa Directiva, porque esa es su primera obligación como presidenta de la misma Mesa y, por lo tanto, continúe usted con el curso de la sesión. Y si tiene dudas, póngalo a consideración de la asamblea para que lo resuelva por mayoría de votos, como es su obligación”, exigía Pablo Gómez a la presidenta.

Laura Rojas, acorralada por los panistas para que decretara un receso y presionada por Morena para que continuara con la sesión, logró mantenerse ecuánime, pero se mostraba débil en sus decisiones, por ejemplo, mientras llamaba a que la sesión continuara, se dejaba envolver por quienes pedían la palabra, mayormente panista, para no entrar al debate.

 

Morena le dio otra salida, le manifestó su respaldo para conducir la sesión, pero también le pidió conducirse con “institucionalidad”.

Raúl Eduardo Bonifaz Moedano de Morena la ubicó amablemente:

“Mi reflexión la realizo en torno a la relación entre gobernabilidad y la función del Congreso. Presidenta, presidenta. La apoyamos a usted para que continúe la sesión. La apoyamos con todo el respeto porque precisamente el Parlamento es el centro del debate, de la contradicción, de las convergencias, de las desavenencias, pero también de las coincidencias de objetivos entre fuerzas políticas que puedan ser disonantes entre sí”.

Luego, Aleida Alavez, también morenista, dijo a la presidenta que “es su responsabilidad de que se lleve a cabo la sesión, pero esto es una chunga de las diputadas del PAN, se toman selfis de manera ridícula impidiendo los trabajos de la sesión. Le hago un llamado a la institucionalidad en la conducción de esta cámara.”

La secundó el morenista Rubén Terán Águila:

“Diputada presidenta de esta Cámara. Sabe usted muy bien el comportamiento que hemos tenido la bancada de Morena, la bancada de PT y la bancada de PES para con usted y la gran representación que tiene de esta soberanía.

“Quiero decirle que usted rindió protesta ante todos nosotros. Le decimos que seguimos con usted, que la respaldamos siempre y en todo momento que usted haga valer su jerarquía, su nombramiento y la ley en esta Cámara”.

Desde la tribuna se seguían escuchando los gritos de “¡receso, receso!”

Y mientras escuchaba el respaldo de Morena, por otro lado trataba de explicarles a sus compañeros de partido, los panistas, priistas, perredistas y emecistas, que “la Mesa Directiva no fue en ningún momento omisa en valorar lo que ustedes solicitaron… que se sometió a votación y ganó la mayoría”.

El último en presionar a la presidenta de mesa fue el panista Jorge Luis Preciado quien dijo quien acusó a Morena de amenazarla con destituirla:

“Es claro que no hay condiciones para continuar con la sesión, y es claro que Morena está amenazando a la presidencia que si declara un receso van a buscar destituirla. Es clara la amenaza, por eso el lenguaje que está utilizando el diputado Pablo Gómez y los demás diputados”.

El posicionamiento de Preciado fue la puntilla que Laura Rojas necesitaba para ceder, llamó a receso por 15 minutos e invitó a los 8 coordinadores parlamentarios a reunirse tras banderas y llegar a un acuerdo para que transitara la sesión.

Mario Delgado, desde su curul lo rechazó, e incluso le dijo que no estaba facultada para decretarlo pues solo la asamblea podía votar un receso.

Laura Rojas levantó, por vez primera el tono de su voz, respondiéndole muy segura de sí: “El artículo 23, fracción b), le atribuye a la presidenta de la Mesa Directiva citar, abrir, prorrogar, suspender y levantar las sesiones y aplazar la celebración de las mismas.

“Y también hay que recordar que el año pasado el propio diputado Porfirio Muñoz Ledo, cuando fue necesario decretó recesos.

“Se ha hecho un esfuerzo para que se continúe con la sesión y es imposible, por lo cual vamos a decretar receso. Ya se decretó. Y pedimos a los coordinadores que nos reunamos para generar las condiciones y continuar con la sesión”, dijo Rojas.

Acto seguido, toco la campañilla para el receso y abajo se quedó Mario Delgado se quedó en su curul levantando la voz para que le abriera el micrófono. No lo hizo.

La respuesta de Morena y sus aliados, PT, PES y PVEM fue no acudir al llamado. Y algo ocurrió tras banderas donde el PRI abandonó la reunión, quedándose solos PAN, PRD y MC, pues la presidenta de la Mesa Directiva Laura Rojas, se molestó y pasados justo los 20 minutos del receso, tocó la campanilla, reanudó la sesión y tranquilo, el bloque opositor permitió el desarrollo de la sesión.

Tres horas después, se aprobó sin cambios la primera ley en materia educativa con 288 votos a favor 129 en contra. Al cierre de esta nota, la discusión para avalar las otras dos leyes: Ley General para el sistema de la carrera de los maestros y maestra y la Ley general que expide el organismo para la mejora continua, seguía en discusión y con los votos de Morena y sus aliados, se aprobarán.

Por lo menos así lo adelantó la presidenta de la Comisión de Educación, la morenista Adela Piña, quien dijo “Hoy sí es un día historio, es el día en que va a caer de manera completa y plena, la reforma educativa de 2013”.

Información de Proceso

Fotografía archivom

clh

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